¿Has intentado mejorar tu relación con la comida antes? Si es así, puede que hayas ido a consultas en las que te daban un menú cerrado, te pesaban en cada sesión y salías de allí sintiendo que habías ido a un juicio.
Muchas personas sienten miedo de ir a su dietista porque saben lo que toca: una regañina y cambios en el menú que restringen aún más lo que pueden comer.
Si te ha pasado, es normal que te dé cierto respeto volver a pedir ayuda. Pero déjame decirte que no todas las consultas nutricionales funcionan así.
Soy Júlia Schulz, dietista en Vigo y online, y trabajo con un enfoque libre de dietas, donde el peso deja de ser el centro de atención. Eso significa que en mi consulta no vas a encontrar regañinas, presión por cambiar tu cuerpo ni planes rígidos.
Lo que sí vas a encontrar es un espacio para entenderte, para empezar a cuidarte y comenzar a relacionarte con la comida desde un lugar más amable y sano.
CÓMO ES LA PRIMERA SESIÓN
En nuestra primera sesión dedicaré tiempo a conocerte, más que a decirte qué debes comer.
Hablaremos de tu historia con la comida, de lo que te preocupa realmente, de qué te gustaría cambiar y qué es lo que más te está costando. Me interesa entender cómo vives tu alimentación en tu día a día más que las calorías que comes.
En el centro de la consulta dejarán de estar la báscula y los números, y estarás tú. Por eso, nuestra primera consulta estará llena de preguntas, para conocer tu contexto. Porque sin entender tu historia, da igual la pauta que pueda darte: se quedará coja.
QUÉ HACEMOS A PARTIR DE AHÍ
A partir de esa primera sesión, empezaremos a construir un proceso que será único para ti. Y no hay una sola forma de hacerlo, así que iremos adaptando el acompañamiento a tu ritmo, a tus necesidades y a lo que va apareciendo en cada momento.
Aunque tu proceso será tuyo y de nadie más, para que te hagas una idea te puedo decir que trabajaremos cosas como:
- Volver a comer con regularidad y sin miedo
- Entender de dónde viene la culpa
- Reconectar con el hambre y la saciedad
- Romper reglas rígidas con la comida
- Encontrar una forma de alimentarte que encaje contigo
SIN MENÚS IMPUESTOS NI SOLUCIONES RÁPIDAS
En mi enfoque de la alimentación evito trabajar con dietas o con planes de alimentación cerrados. Porque he visto de cerca que este enfoque suele generar más frustración, más control, más culpa y, a la larga, una peor relación con la comida.
La idea es que no dependas de un papel para saber qué comer. Sino que, poco a poco, vuelvas a confiar en ti y en tu capacidad para comer bien sin normas externas.
Mi rol es el de acompañarte y darte tiempo para que recuperes una relación amable con la comida, que sea sostenible en el tiempo.
UN ESPACIO DONDE NO TIENES QUE JUSTIFICARTE
Muchas personas llegan a la consulta con miedo a que las juzguen: por lo que comen, por cómo es su cuerpo, por haber “hecho las cosas mal”… Pero eso no es lo que encontrarás en mi consulta.
Mi papel es el de acompañarte. El proceso es tuyo, así que no te exigiré que lo hagas a mi manera. Puede que a veces sea un proceso imperfecto, que avanza más despacio de lo que avanzan otros, pero nada de eso importa.
Habrá días que serán más fáciles y otros que serán más complicados. Pero aquí hay espacio para todo.
Porque este es un espacio donde puedes sentir seguridad, sin que nadie te juzgue, te regañe ni te haga sentir mal por tu manera de transitar el proceso.
ACOMPAÑAMIENTO MÁS ALLÁ DE LA SESIÓN
Las sesiones son ese ratito en el que nos veremos, ya sea presencialmente en mi consulta de Vigo o a través de la pantalla. Pero el acompañamiento va más allá de ese rato. Puedes contar conmigo para hacerte seguimiento y ayudarte en lo que necesites, aunque sea fuera de consulta.
Entre sesiones no te dejo solo. Podemos seguir ajustando, resolviendo dudas y adaptando el proceso, porque la idea es que el proceso tenga sentido en tu vida real, y no únicamente en la consulta.
CUIDARTE SIN PELEARTE CONTIGO
En vez de cambiar tu cuerpo a cualquier precio, en mi consulta quiero que te sientas en paz contigo.
Que se convierta en un espacio donde la alimentación deja de ser un castigo o una fuente de culpa, y pase a ser una herramienta para vivir mejor.
Si sientes que este enfoque sin dietas, sin juicios y sin cargarte de exigencias encaja contigo, te invito a ponerte en contacto conmigo. Será un placer ayudarte a sentir de nuevo que comer es algo flexible, placentero y tuyo.

